El contrapunto: La alianza que no se rompió (CTA y MOCASE)

La prueba de que el desenlace de la FAA obedeció a su posición de clase se encuentra en el contrapunto con el Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE).

El MOCASE surgió ante el avance de la frontera sojera sobre tierras ancestrales y comunitarias. A diferencia de los chacareros pampeanos, las familias del MOCASE no tenían títulos de propiedad, maquinaria ni capitalización; eran las víctimas directas del desalojo del agronegocio.

Por su posición objetiva de clase, el MOCASE no tenía ningún incentivo para aliarse con la Sociedad Rural Argentina (que representaba a los grupos que codiciaban sus tierras). Por eso, esa alianza con la CTA y el sindicalismo docente no se rompió en 2008 y se mantuvo firme en el tiempo.


📊 Matriz comparativa: Trayectorias de alianzas socio-sindicales

DimensiónAlianza CTA — FAAAlianza CTA — MOCASE
Sujeto socialPequeño/mediano productor con propiedad de la tierra y capital de trabajo.Familias campesinas e indígenas sin títulos formales ni capitalización.
Posición ante la rentaDisputa por la apropiación privada de la ganancia extraordinaria de commodities.Resistencia contra la expansión sojera y los desalojos territoriales.
Comportamiento en 2008Ruptura con el bloque popular; confluencia organizativa con la SRA.Mantenimiento de la alianza con el sindicalismo docente y estatal.
Conclusión estructuralLa afinidad táctica se disuelve cuando la posición de clase exige renta privada.La coincidencia de clase frente al despojo consolida la unidad en el tiempo.

La lección de fondo para la formación de delegados

La trayectoria de las alianzas sindicales deja una lección organizativa e ideológica insoslayable para los trabajadores de la educación:

«No construir alianzas sin estructura de poder. La solidaridad sin control de la cadena de valor es una trampa.»

No se trata de rechazar la construcción de frentes sociales amplios. Se trata de comprender que toda alianza estratégica requiere organismos de control obrero y campesino, desarrollo cooperativo con soberanía, banca pública de fomento e instituciones capaces de subordinar la renta privada al bienestar colectivo y a la financiación de la educación pública.


❓ Preguntas para el debate en las escuelas y delegaciones

  1. ¿De qué manera la disputa por la renta agraria o financiera condiciona de forma directa el presupuesto de las escuelas públicas, la infraestructura edilicia y las paritarias docentes?
  2. ¿Por qué la privatización del Banco de Santa Fe en los años 90 y el drama de los remates judiciales demostraron que la suerte del pequeño productor y la de la escuela rural estaban entrelazadas?
  3. ¿Cuáles fueron los factores socioeconómicos y de clase que llevaron a la Federación Agraria Argentina a romper su alianza con los trabajadores asalariados en 2008 para sumarse a la Sociedad Rural?
  4. ¿Qué diferencia de clase explica que la alianza entre la CTA y el MOCASE se mantuviera intacta mientras la alianza con la FAA se fracturaba?
  5. ¿Qué significa para los delegados sindicales la premisa “La solidaridad sin control de la cadena de valor es una trampa” al pensar alianzas sociales en la actualidad?

🏁 Cierre del Cuadernillo 2

El sindicato, como herramienta de clase, no alcanza su plenitud disputando únicamente la masa salarial inmediata. Requiere comprender la trama económica y distributiva que define las posibilidades reales de la educación pública.

Comprender quién produce, quién concentra y quién distribuye en la Argentina es la condición previa para que los trabajadores de la educación participen conscientemente en la construcción de un proyecto nacional soberano e igualitario.